Economía y política presidencial


economia_politica_presidencial-160219

Liébano Sáenz

Política y economía marchan por senderos distintos. Uno de los retos mayores para aquella, más en tiempos de globalidad, es el de ser consecuente con las condiciones que fortalecen el desarrollo económico. Hay quien asume que la política debe prevalecer sobre la economía, pero la realidad es que la economía, tarde o temprano, es la que tiende a imponer su agenda y sus prioridades en las naciones, indistintamente al signo u origen político o ideológico de sus gobiernos.

En el caso de México, desde hace casi un cuarto de siglo, se ha podido mantener alejado el riesgo de una crisis y sus perniciosos efectos. Merced a la estabilidad macroeconómica alcanzada, a la que nos acostumbramos a ver como parte del paisaje, no hemos justipreciado ese logro al que llegamos después de los años turbulentos de las décadas de los 70’s y 80’s. El costo de estabilizar la economía fue muy alto y se acompañó de un cambio en el régimen de gobierno, que acotó la Sigue leyendo

Dilemas de la individualización


dilemas_individualizacion_090219

Liébano Sáenz

El tema tributario plantea dilemas difíciles y complejos. Por ejemplo, la existencia de regiones o sectores que aportan más a la recaudación general y que sería justo o equitativo que hubiera un retorno de ese recurso a dichos lugares o segmentos, al menos en una buena proporción. Por eso en materia de gasto presupuestal hay que cuidar siempre el equilibrio entre las acciones dirigidas a la mayoría, y los recursos destinados a temas de política social. El Estado de bienestar necesita apoyar a los sectores más desprotegidos, pero subsidiar de manera indiscriminada, como el único camino para lograr una mayor equidad, puede terminar poniendo en riesgo lo que el país ha logrado.

El acuerdo básico, por supuesto, es que todo mexicano por razón de serlo tenga un piso de bienestar (salud, educación, vivienda digna). Que buena parte de los recursos deben dirigirse a los grupos sociales en mayor necesidad, sea pobreza extrema, personas con capacidades diferentes o miembros de la tercera edad en condiciones de pobreza. No obstante, nada hay de mezquino en una política pública que Sigue leyendo

La sociedad y sus enemigos


la_sociedad_y_sus_enemigos-020219

Liébano Sáenz

La sociedad tiene enemigos; han estado contra ella desde siempre. Son aquellos que con su conducta, conspiran contra los derechos fundamentales de las personas y contra las libertades que nos son comunes a todos. No es, pues, algo nuevo; siempre ha habido criminales, aunque no siempre se les ha tratado de la misma manera. Se dice que el grado de civilidad de un país se mide por el trato que concede a sus delincuentes bajo. Hoy en día, frente a la gravedad de los daños sociales ocasionados por la delincuencia, los modelos nacionales de atención al problema tienen que partir del imperativo de que la sociedad requiere de protección, y esa es la razón del Estado.

A lo largo de la historia, la base más elemental de la justicia penal ha sido la venganza. Es primitiva, y no atiende a lo fundamental. En esa perspectiva, quien la hace la paga y por eso, más vale que sea el Estado el que la cobre. Dejarlo al agraviado entraña riesgos, como el exceso en la Sigue leyendo

Tlahuelilpan y el poder de los símbolos


tlahuelilpan_y_el_poder_de_los_simbolos-260119

Liébano Sáenz

“La obra maestra de la injusticia, es parecer justo sin serlo”

Platón

El símbolo no es lo que es, sino lo que representa. La encuesta reciente de GCE sobre la tragedia de Tlahuelilpan revela dos datos aparentemente contradictorios: por un lado, una elevadísima opinión positiva del presidente López Obrador y, por el otro, un franco desacuerdo con la narrativa oficial construida en torno al siniestro. La mayoría asume que los afectados por la explosión son responsables, no víctimas, que no debe haber ayuda económica a los familiares de las personas fallecidas y que el Estado debe fincar responsabilidad legal a los sobrevivientes (https://bit.ly/2UhgnZA).

La discordia que arroja el estudio de opinión remite al poder simbólico del presidente. Lo aparente o coyuntural, no es fundamental, sino accesorio, por eso no cobra impacto en la opinión. Lo relevante es un aspecto en el que hay una sólida conexión y empatía entre lo que el presidente representa y lo que aspiran los receptores de la imagen presidencial: la lucha contra la impunidad.

Efectivamente, el presidente López Obrador es un símbolo antagónico contra lo que es el principal significante de los mexicanos frente a sus Sigue leyendo

El estilo personal de gobernar


el_estilo_personal_de_gobernar190119

Liébano Sáenz

A la mitad de los cien días, periodo tradicional para la consolidación del estilo personal de gobernar (Daniel Cosío Villegas dixit), el presidente López Obrador ha dejado en claro la nueva y muy distinta forma de ejercer el poder, al tiempo que gana con creces la batalla de la confianza popular. Algo notable, sobre todo ahora, en una época donde el signo es la polarización y el desprecio por la política, sus instituciones y personajes.

En las siete semanas que lleva su sexenio, el presidente ha evitado acomodarse al ambiente de opinión o de los factores de poder, particularmente el empresarial. Lejos de darles concesiones, como lo venían haciendo sus antecesores, los ha confrontado, y ha ganado en el tribunal veleidoso de la opinión pública, sobre todo, a partir de sus comparecencias matutinas, que le han servido de espacio para definir la agenda nacional.

De hecho, la comunicación del gobernante ha sido clave en este período, en el que se han tomado decisiones críticas que obligan a la explicación y a desarrollar una narrativa consecuente con el Sigue leyendo