Viejos y nuevos términos de la legalidad


viejos_y_nuevos_terminos_de_la_legalidad

Liébano Sáenz

La sociedad se ha transformado. A la par de los retos de siempre, se van sumando los de nuevo origen. El imperio de la ley es un desafío mayor. La norma también, y su aplicación se ha transformado en la medida en que los estados nacionales se ven obligados a asumir un Código de legalidad global que a todos aplica y somete. Los mismos gobiernos deben cumplir con normas que no se derivan del quehacer de los órganos legislativos propios. Por cierto, el país con más resistencia a asumir estos nuevos términos de la legalidad es Estados Unidos, y lo hace por razones que tienen que ver con una vieja tradición que ve con reserva al exterior. El mundo global se impone, pero los jugadores asumen actitudes diferenciadas.

El periódico The Guardian informó hace unos días que China y Rusia pudieron interferir en el voto del Brexit mediante un ataque cibernético al sitio de registro de votantes, lo que pudo afectar que miles de electores no estuvieran habilitados para ejercer su voto. También se ha investigado el alegato sobre una eventual intervención de Rusia en las elecciones en Francia e incluso en las presidenciales recientes de Estados Unidos. Las acusaciones son serias y las investigaciones están en curso.

Los hechos son suficientes para entender los nuevos términos de la legalidad y de las acciones preventivas y de sanción que deben preverse. En la política, el escándalo es evidente por sus implicaciones e impacto noticioso. La nueva tecnología entraña un nuevo universo de responsabilidades y derechos de los que apenas estamos entendiendo y definiendo, como es el respeto a la privacidad, los delitos cibernéticos y los esquemas de seguridad e información comercial basados en lo que se llama big data, que es una forma de proveer y obtener información, casi siempre involuntaria por quienes interactuamos en el mundo digital.

México se encuentra en medio de esta nueva realidad justo cuando aumenta la exigencia pública para abatir la impunidad en todas sus expresiones. La política ha sufrido un golpe severo en su imagen precisamente por la impresión de que la corrupción se ha generalizado y las autoridades se muestran omisas ó impotentes para encarar la situación. La sospecha, fruto de la desconfianza, se ha generalizado; va a todo y todos, incluso a las empresas y a los particulares. La situación genera exceso de juicio y propicia el prejuicio de que todo está corrompido.

La legalidad tiene su curso, reglas, procedimientos y principios. No hay atajos. Ni el voluntarismo ni la politización de la justicia son procedimientos eficaces para hacer valer la ley. Quizá, con expedientes populistas y sin sustento legal, se pueda complacer por un momento la exigencia pública de justicia, pero a la larga llevará al desencanto y a la realidad de que solo puede haber justicia sometiendo su actuar a lo que la norma establece. Es cierto que estos procesos son largos, difíciles y de resultados inciertos, pero es la única forma de abatir la impunidad.

Los mandatarios locales son los que están en el centro del huracán por la indignación que genera la corrupción. Pero ahora, la sospecha se ha ampliado a las autoridades que tienen que ver con la asignación de obra y contratos con particulares. Los entes de regulación en el mundo han puesto acento a la manera como las empresas no solo participan, sino propician la corrupción y para ello han establecido un código global contra acciones corruptas de personas físicas o morales. Las empresas públicas deben ofrecer información detallada sobre sus inversiones en otros países, las infracciones pueden ser muy severas y también el costo a su credibilidad. También existen procedimientos para dar una suerte de amnistía o trato benevolente a quien es investigado y participa entregando información de sus actividades delictivas.

En la lucha contra la corrupción los países no están solos, lamentablemente no siempre se tiene el cuidado para proteger a terceros o la reputación de inocentes. Los casos emblemáticos de escándalos de corrupción suelen ser grandes olas que todo arrollan y que propician juicios generalizados.

La justicia penal mexicana investiga casos que se han iniciado en otros países. Ya es común que investigaciones penales en EU tengan repercusión en México y casos de funcionarios o particulares que han sido sometidos a proceso y que han aportado elementos que conducen a la comisión de delitos patrimoniales o de corrupción en México y que al trasladar capitales o realizar operaciones financieras o patrimoniales en EU, queda expuesto el origen de sus patrimonios y de sus actividades ilícitas. Lamentablemente los recursos de origen ilícito con frecuencia se quedan en el país a donde se envió el dinero en detrimento de la nación afectada. Los casos son recurrentes y es hora de que las autoridades mexicanas puedan definir con sus contrapartes esquemas para resarcir el daño, especialmente cuando su origen viene de las arcas públicas.

El combate contra la corrupción también tiene que ver con el blanqueo de dinero por actividades vinculadas al narcotráfico. Son acciones diferentes y la preocupación que deben tener quienes participan de un enriquecimiento ilegal que tiene como origen los recursos públicos, es que sea vinculado o asociado al del narcotráfico o actividades conexas como son la trata o de migrantes indocumentados. Las autoridades norteamericanas han desarrollado la habilidad para presionar a los corruptos y así obtener de ellos confesión detallada de sus actividades y eventualmente acuerdos para que los dineros se queden en el país que investiga. Los fiscales son premiados y reconocidos por la incautación que se haga de estos recursos.

La lucha por la legalidad requiere de las autoridades el mayor compromiso para no quedar expuestas ni ellas ni el país por casos de corrupción o de delincuencia organizada que son investigados desde otros países. El reto es enorme y las instituciones mexicanas se han ido transformando para corresponder con eficacia a este desafío.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s