La crisis del consenso


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Liébano Sáenz

El Informe Latinobarómetro 2017 nos dice que algo muy malo sucede con el consenso al arreglo democrático y político actual. Los niveles de insatisfacción social con lo que existe –instituciones democráticas y gobiernos– es creciente y preocupante, especialmente porque se hace presente a pesar del avance que ha tenido la economía en la región. En el estudio de 18 países, México es el que más deterioro muestra en el último año sobre el apoyo de la sociedad a la democracia.

Si el levantamiento de datos se hubiera realizado ya acontecidos los sismos, seguramente los resultados para México no hubieran sido tan dramáticos. En septiembre, por este ánimo renovado que surgió de la tragedia, hay un punto de quiebre en la sociedad, una especie de reencuentro con nosotros mismos, aunque persiste el descontento y la impresión de que las reglas no son funcionales para Sigue leyendo

El Senado y el fiscal


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Liébano Sáenz

Uno de los temas fundamentales del sistema presidencial es la relación entre poderes. Se han creado instituciones para dar curso a la justicia y también para el control horizontal del gobierno. La intervención del Congreso o de una de sus Cámaras para la designación de funcionarios federales es una de las fórmulas utilizadas. El Senado ratifica el nombramiento de Procurador y también el Senado elige, con mayoría calificada, al Fiscal Especial para la Atención de los Delitos Electorales.

En días pasados, el Procurador encargado del Despacho, Alberto Elías Beltrán, removió al Fiscal designado por el Senado, Santiago Nieto. El hecho dio lugar a una intensa controversia política, legislativa y jurídica. El Senado había sido convocado, dado que estaba a prueba el sistema de contrapesos y la función de la Cámara Alta sobre los actos de funcionarios del gobierno, para ratificar la Sigue leyendo

La causa de Krauze


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Liébano Sáenz

Un aspecto esencial de la democracia es su carácter deliberativo. El país, los medios, el día a día, abren espacio a la deliberación en sus variadas formas: el escrutinio al poder, el debate, la confrontación de ideas. Es una paradoja, pero en la práctica y en la regla, las campañas electorales cierran paso al debate. El modelo comunicacional diseñado por políticos es claramente antiliberal y en muchos sentidos una ofensa al ciudadano. Uno de los capítulos más lamentables de la mala reforma de 2007 fue, además de cancelar las libertades, crear un modelo de campañas con una invasión de promocionales en radio y tv tomado de los tiempos del Estado. La propaganda se volvió el modelo de comunicación política y el debate simplemente desapareció de escena.

Frente a esta realidad de un diálogo que hoy parece imposible entre los partidos y el ente social al que representan, el historiador Enrique Krauze se ha pronunciado por abrir espacio al debate. La causa de Krauze es la de los ciudadanos. Los partidos procesan la propuesta a partir de su Sigue leyendo

Hacer de la competencia virtud


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Liébano Sáenz

Para no pocos, la circunstancia se ha vuelto lamento, si no es que enojo. En estos tiempos, por diversas consideraciones, la realidad se ve por el cristal que alienta y alimenta el descontento general. Hay razones para ello, siempre las ha habido, pero el problema mayor es que no nos demos licencia para ver lo positivo y, sobre todo, entender que para bien andar el camino adelante y mejorar lo que existe, requerimos de un mayor sentido de corresponsabilidad, optimismo y confianza en nosotros como comunidad.

He pensado que los desastres naturales nos han dado la oportunidad de entendernos mejor en nuestras virtudes como pueblo y en nuestro potencial como nación. El temor a lo inexplicable y la convicción de lo precario de la vida, nos hace poner en perspectiva bienes y males. Me quedo con la idea de que Sigue leyendo

Partidos en cuestión


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Liébano Sáenz

En los tiempos que corren, pareciera que la inercia del poder es lo único que mantiene unidos a los partidos políticos. Lo deseable y lógico es que el eslabón más fuerte de esas instituciones sean el proyecto común y reglas internas que aseguren a sus miembros inclusión en candidaturas y representación regional o social en los órganos de dirección. No es así como ocurre y la democracia se ha vuelto una especie de producto tóxico para los partidos, los históricos y los nuevos, que por igual le han dado vuelta y han desestimado el enorme valor de la democracia interna como factor para presentarse como opciones válidas ante la sociedad.

En la cimiente de nuestro régimen político, los partidos fueron conceptualizados como escuela de democracia y vida cívica; que los partidos se nieguen a ello, significa que la política en su conjunto se enfila hacia su debilitamiento y se envilece. Partidos enfermos de autoritarismo y manejados cupularmente, abren la puerta a muchos de los defectos y debilidades de la Sigue leyendo